Hola ¿Cómo están? En las clases anteriores estuvimos
trabajando con técnicas visuales basadas en la bidimensión, después de todo
este tiempo trabajando es hora de dar el salto a la tridimensión, de manera que nuestras obras se proyecten en
el espacio.
Cuando
hablamos de arte tridimensional, no hablamos de efectos especiales sobre una
pantalla que nos haga creer en la profundidad. No hablamos de un efecto
ilusorio.
No, no, no hablamos de esto.
Aunque es verdad que se habla de 3D porque a la imagen tradicional se le agrega
el factor profundidad que nos hace sentir inmersos en la situación que vemos
proyectada o también podemos sentir que las imágenes saltan de la pantalla y
vienen hacia nosotros.
Entonces ¿De qué hablamos cuando
decimos arte tridimensional? De obras que al estar insertas y proyectadas en el
espacio, para su percepción y apreciación, obligan a los espectadores a
recorrerlas, “a darle la vuelta”, a mirarla de múltiples ángulos.
Es decir que dentro de esta
categoría entran conceptos como esculturas, relieves, instalaciones, etc.
Es
decir que aquí podríamos ver una imagen en donde se ve a alguien que hizo una
tridimensión.
Y aquí
vemos una imagen de un monumento en un espacio público, es decir una
tridimensión.
Y aquí
volvemos a ver otra imagen de lo que también puede ser arte tridimensional.
Como verán es un espectro muy amplio de posibilidades
creativas. Vamos a empezar por una actividad, en la que pueden utilizar
material de descarte y cositas que de seguro encontrarán por la casa.
Pero primero vamos a tener que aprender un concepto, ya
aprendimos un poco sobre la tridimensión, ahora vamos a conocer qué es un ensamblaje artístico, para eso te invito a ver este
video que te lo explica brevemente.
https://www.youtube.com/watch?v=5o9s0ChFwf0
Bien, y ahora… ¡Manos a la obra!
1. Vas a buscar
una superficie lisa y rígida, puede ser un cartón, la tapa de una caja de
zapatos, o lo que te puedan brindar en casa. Ese será tu soporte principal,
sobre este vas a pegar los elementos que detallemos a continuación.
2. Vas a buscar
elementos que te resulten llamativos y te ayuden a soltar tu creatividad e
imaginación. No hay que comprar nada, hay que buscar y en lo posible tienen que
ser cosas que no sean útiles, si es material para descartar mejor. Lo vamos a
pegar en nuestro soporte, así que tené esto en mente mientras buscás.
Acá detallo algunas ideas, la idea es que mezclemos
elementos bidimensionales con tridimensionales, así que clasifiquémoslo así:
-Posibles elementos bidimensionales: Fotos para recortar,
dibujos o palabras recortadas, palabras de diarios, retazos de tela que no se
utilicen, etc.
- Posibles elementos tridimensionales: Hilos, retazos de
lana, rollos de cartón, corchos, cajitas de cartón, tapitas de bebidas ,
plásticos que no sirvan, lápiceras que ya no funcionen, todo lo que
se te ocurra y que tu familia te sugiera. ¡Aprovechen para reciclar!
3. Ahora vas a
componer con tus elementos sobre el soporte, no es necesario que busques armar
algo específico, simplemente jugá con los elementos y buscá que te agrade como
quedan juntos unos a otros, superpuestos o dales la organización que te
interese. Tratá de resaltar el aspecto
tridimensional de tu obra, por lo cual buscá que los elementos queden a
diferentes alturas, y que se perciba el relieve de tus objetos.
Una vez que estés conforme con el resultado, hay que pegar
todos los objetos y materiales.
Para darle una terminación más interesante, podés pintar
partes o intervenirlo con las técnicas plásticas que habitualmente usamos.